Un mal nombre

Escribo atrapada en la lectura de la saga. Escribo arañándole a regañadientes un minuto de mi vida a la lectura de esta saga. Escribo sin dejar de mirar de reojo un libro, el cuarto de la saga Dos amigas de Elena Ferrante. Un mal nombre fue el segundo. Y el que me atrapó sin remisión en la tela de araña de esta mujer, o hombre, que nadie sabe quién se esconde detrás de quien firma Elena Ferrante, en su barrio de Nápoles lleno de miseria y golpes, en las vidas de estas dos chicas, Lenù y Lila. Ay, por Dios, debéis leer esta saga. Al menos probarlo. A mí hacía muchos meses que nada me hacía leer cómo las estoy leyendo a ellas. Os lo cuento aquí, en este enlace a lakriticona.com.